CONTEXTO HISTORICO!
Marco histórico
El pueblo judío, sin estado propio desde la destrucción del Primer Templo en 587 adC, en tiempos de Nabucodonosor II, había pasado varias décadas sometido, sucesivamente, a babilonios, persas, la dinastía ptolemaica de Egipto y el Imperio Seléucida, sin que se produjeran conflictos de gravedad. En el siglo II adC, , el monarca seléucida Antíoco IV Epífanes, decidido a imponer la helenización del territorio, profanó el Templo , lo que desencadenó una rebelión, acaudillada por una familia sacerdotal, los Macabeos, que tendría como consecuencia el establecimiento de un nuevo estado judío independiente, que duraría hasta el año 63 adC.En este año, el general romano Pompeyo intervino en la guerra civil que enfrentaba a dos hermanos de la dinastía asmonea,. Con esta intervención dio comienzo el dominio romano en Palestina. Tras su victoria sobre los partos y los seguidores de Antígono, Herodes fue nombrado rey de Judea por Roma en 37 adC. Su reinado, durante el cual, tuvo lugar el nacimiento de Jesús de Nazaret, fue un período relativamente próspero.A la muerte de Herodes, en 4 adC, su reino se dividió entre tres de sus hijosEn el período en que Jesús desarrolló su actividad, su territorio de origen, Galilea, formaba parte del reino de Antipas, responsable de la ejecución de Juan el Bautista, y al que una tradición tardía, que solo se encuentra en el Evangelio de Lucas, hace jugar un papel secundario en el juicio de Jesús. Judea,era administrada directamente por un funcionario romanotítulo de prefecto . En el período de la actividad de Jesús, el prefecto romano era Poncio Pilato.
El carácter particular de Galilea
Aunque separada de Judea por la historia, Galilea era en el siglo I una región de religión judía. Tenía, sin embargo, algunos rasgos diferenciales, como una menor importancia del Templo, y una menor presencia de sectas religiosas como los saduceos y los fariseos. Estaba muy expuesta a las influencias helenísticas y presentaba grandes contrastes entre el medio rural y el medio urbano.Tiberíades era la capital de la monarquía de Antipas, y estaba muy próxima a Cafarnaún, ciudad que fue con probabilidad el centro principal de la actividad de Jesús.Es importante destacar que las ciudades eran focos de influencia de la cultura helenística. En ellas residían las élites, en tanto que en el medio rural habitaba un campesinado empobrecido, del que procedía con toda probabilidad Jesús. Las ciudades eran en general favorables a Roma, como se demostró con ocasión de la Primera Guerra Judía.En las fuentes cristianas no se menciona que Jesús visitase ninguna de las ciudades de Galilea ni de su entorno. Sin embargo, dada la proximidad de Tiberíades a los principales lugares mencionados en los evangelios, es difícil pensar que Jesús se sustrajo por completo a la influencia helenística.El medio campesino, del que procedía Jesús, veía con hostilidad las ciudades. Los campesinos de Galilea soportaban importantes cargas impositivas, tanto del poder político , como del religioso y su situación económica debió de ser bastante difícil.Galilea fue la región judía más conflictiva durante el siglo I, y los principales movimientos revolucionarios antirromanos, se iniciaron en esta región.
El judaísmo en los tiempos de Jesús
En tiempos de Jesús, al igual que en la actualidad, el judaísmo era una religión monoteísta, basada en la creencia de un único Dios. Los judíos creían que Dios había elegido a su pueblo, Israel, y había establecido con él una alianza a través de Abraham y Moisés, principalmente.El centro del culto a Dios era el Templo de Jerusalén. Era necesario acudir a éste tres veces al año (durante las llamadas fiestas de peregrinación), para realizar diversos sacrificios y entregar ofrendas. El culto del Templo era administrado por los sacerdotes y levitas, cuyo número era muy elevado, los que desempeñaban los llamados oficios sagrados durante las fiestas, tales como custodiar y limpiar el Templo, preparar los animales y la leña para los sacrificios, y cantar salmos durante las celebraciones públicas.[81] Los sacerdotes y levitas se mantenían con los tributos de los campesinos, obligatorios para todos los judíos.Pero el Templo no era el único lugar en que se rendía culto a Dios: en época de Jesús existía también la costumbre de reunirse cada sábado en las sinagogas. En la época de Jesús, existían sectas divergentes dentro del judaísmo.El grupo de los esenios es considerado por la inmensa mayoría de los investigadores como el autor de los denominados Manuscritos del Mar Muerto. Constituían una especie de monacato, cuyos seguidores eran estrictos cumplidores de la ley, aunque diferían de los otros grupos religiosos en su interpretación de ésta.Otro aspecto de suma importancia en el judaísmo del siglo I es su concepción apocalíptica: la creencia en una intervención futura de Yahvé, que restauraría el poder de Israel y tras la que reinarían la paz y armonía universales.
YAIZA ARIAS MENDEZ Y JUDITH POUSADA LOPEZ